Una frase gastadísima:
“Los Clásicos son un partido aparte”, válida para el partido que acaba de finalizar. El quipo de los suaves de River venía de capa caída y como esperando el golpe de nocaut que lo tumbara definitivamente y Boca venía en alza tras su seguidilla de 3 partidos ganados.
Pero los putos de los gallinas, a partir de un inteligentísimo y siempre gay Astrada, supieron plantear un partido a su conveniencia. El equipo de mierda de River manejó los hilos durante el primer tiempo, con el mascapernos de Buonanotte jugando a un nivel por encima de todos los demás, el palangana de Almeyda neutralizando al mostro de Riquelme y el sobapetes de Gallardo haciendo lo único que puede hacer: pegarle bien a la pelota para clavar un golazo de tiro libre. Hubo otros destacados por el lado de River pero como son muy maricones no los voy a nombrar. Por el lado de Boca no se destacó ninguno en el primer tiempo.
En el complemento, a partir de la expulsión del travesti de Villagra, aparecieron Riquelme, Insúa, Rosada y Battaglia para darle un poco más de carácter a un equipo dormido e inmerso en su falta de ideas. Si bien parecía que todo estaba dado para que los maracos de River le dieran el cachetazo a Boca, especialmente luego de la infantil expulsión de Cáceres, los muy trolos no supieron aprovechar las situaciones y se comieron goles hechos como se comen la torcaza cada vez que tienen oportunidad. Cabe destacar por el lado del equipo de la ribera a Nicolás Gaitán, que con su habilidad y velocidad complicó a los lambetrozos de River. Y en un momento apareció la habilidad de Gaitán, la magia de Riquelme para tocar una pelota sin mirarla y el oportunismo del Titán Palermo para meter un zurdazo en la ratonera. También se debe mencionar la actuación de ambos arqueros ya que el Pato atajó un penal y varias pelotas de gol durante el primer tiempo; y el mamadera de Vega hizo lo propio durante los segundos cuarenta y cinco.
El clásico tuvo de todo menos osadía: goles, expulsiones y emociones varias. Un clásico más con un resultado que le sirve más a los prostitutos de los gallinas. Un 1 a 1 que dejó a los tragasables de River mejor parados que a Boca.
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